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Nacido el 18 de junio de 1942, James Paul McCartney siempre tuvo talento para la composición y la creación. De hecho, además de cantar pinta. Su primera canción, “I Lost My Little Girl”, la compuso a los 14 años y a los 15 ya componía junto a Lennon en lo que sería el semillero de los Beatles.
Paul McCartney fue el primero de los Beatles en empezar a grabar por su propia cuenta y el primero en lanzar su propio disco. Es quizás por esto que no extraña que de los cuatro ex integrantes de la banda más popular de la historia, haya sido él quien tuviera mayor éxito. De hecho, su trabajo de composición lo pone en segundo lugar, tras Elvis Presley en materia de éxitos logrados.
McCartney ha sido el ex Beatle más prolífico en cuanto a creacción y éxito comercial. Entre el material compuesto para los Beatles, los Wings y para su propio trabajo, ha estado en los créditos de más de 50 canciones que estuvieron en el Top 10. Desde la aparición de su primer disco, “McCartney”, ha lanzado un disco al año en promedio, aunque no todo su material ha sido rock o pop. Amén de lo que puedan decir los número, el trabajo de McCartney lo convierte en uno de los músicos más importantes del siglo XX.
Al igual que Lennon y Harrison, Paul McCartney empezó a explorar nuevas vías greativas a finales de los sesenta mientras aún formaba parte de la banda. Mientras sus compañeros lanzaban material experimental, él se dedicó a componer y producir para otros artistas, incluyendo la banda sonora de la película “The Family Way”.
Después de su matrimonio con Linda Eastman en marzo de 1969, Paul McCartney se dedicó a trabajar en su primer disco en solitario. En abril de 1970 cerca del lanzamiento de su disco, anunció que los Beatles se separaban. El anuncio estaba en contra del deseo de los otros tres miembros, pero era esa tirantez entre McCartney y los otros tres lo que terminó de enterrar al grupo más famoso.
La salida de McCartney de los Beatles quedó firmada con su disco. En él hizo la guitarra, el bajo, la batería y el teclado. De esa manera se anticipó a una década en que el cantante compositor iba a ser el eje de la creación, frente a unos años sesenta en que la creatividad era más grupal.
“McCartney” apareció dos semanas antes que “Let It Be”. Un año después lanzó “Ram” un disco en cuyos créditos aparecían Paul y Linda McCartney y del que se extrajo "Uncle Albert/Admiral Halsey" que llegaría a ser número uno.
Durante los años setenta, en medio de la aparición de agrupaciones, estrellas de rock importantísimas y el movimiento punk, McCartney optó por presentarse ante la gente como un hombre de familia que vivía de la música. Esta imagen se reforzaba con la presencia de su fallecida esposa Linda Eastman en la formación de Wings.
En esa época, sus canciones, hablaban de los placeres mundanos de la vida diaria y se combinaba con un estilo musical asentado, sin grandes pretensiones, pero pulido y claro. Eso nunca llamó la atención de los críticos.
Si se mira a cada Beatle por separado, McCartney era el melodista de la banda y su música sigue siéndolo aún hoy. Quizás es por eso que sus nuevos sencillos no son lo pegajoso que se necesita para que se conviertan en un éxito de ventas.
Por el resto de los años setenta se dedicó exclusivamente a levantar su grupo “Wings”. Algo más grande que los Beatles, en sus diez años de existencia Wings cambió de integrantes con cierta regularidad. Sin embargo, su intención era que el grupo fuera percibido como tal y no como el grupo de McCartney. La banda conoció el éxito en 1973 con “Band On The Run”. El LP fue producto del trabajo de los McCartney y el guitarrista Denny Lane y produjo tres éxitos que recordaron la época en que los Bealtes eran divertidos, reflexivos y a la vez enérgicos. "Jet," "Band on the Run" y "Helen Wheels llegarían a estar entre las 10 canciones más importantes en las listas de Estados Unidos.
A la banda se unieron el guitarrista Jimmy McCullough y el baterista Joe English, junto con quienes lanzaron " Venus and Mars ” y “Wings Over America”. Fue una racha de 5 álbumes que se convirtieron en número uno y que demostraban que McCartney tenía claro el sentimiento de los 70.
Cuando el movimiento del rock punk estaba en su punto más alto, McCartney era considerado como uno de los que marcaba la pauta. Fue en ese momento que salió a la venta el 45 "Mull of Kintyre", que se convertiría en el sencillo más vendido en la historia de Inglaterra. La popularidad de los Wings llegó a tal punto que siete años después de fundado sacaron un LP de 13 canciones con sus éxitos, y eran sólo éxitos.
En 1979 los Wings cambiaron de sello grabador de Capitol a Columbia y lanzaron el que sería su último disco: “Back to the Egg”.
A inicios de 1980 McCartney grabó su segundo disco en solitario “McCartney II”, en el que hace todos los instrumentos. Al año siguiente, 1981, Denny Lane decide dejar a los Wings debido a que no quería salir de gira luego del asesinato de John Lennon. Eso separó definitivamente a la agrupación.
Así las cosas, Paul McCartney seguiría por la senda del solitario y en 1982 lanza “Tug of War” en 1982 en el que trabajó conjuntamente con el ex productor de los Beatles George Martin. El LP contenía el dueto que se convirtiría en número uno: “Ebony and Ivory” con Stevie Wonder. El disco fue considerado lo mejor desde “Band On The Run”.
Además, grabó “The Girl is Mine” con Michael Jackson para el LP “Thriller”. Jackson le devolvió el favor con “Say, Say, Say”, que venía en el disco “Pipes of Peace”. La relación entre los dos músicos se agrió cuando Jackson compró los derechos de las canciones de los Beatles en 1985.
Desde “Give My Regards to Broad Street”, la banda sonora de la película que él dirigió, en el que rehizo algunas canciones de los Beatles, McCartney empezó a llevar las cosas con más calma y se dedicó a producir música más ecléctica en al experimentaba con instrumentos y ritmos, incluso un par de discos “rave” bajo el seudónimo del “Bombero”. En 1991, sacó un disco en el que estaban todos los componentes de la música clásica (“Liverpool Oratorio”), más tarde seguido por “Standing Stone” de 1997.
El trabajo que implicó al edición de “Anthology” de los Beatles produjo, también en 1997, “Flaming Pie”. Un disco en el que trabajaba sobre sus raíces musicales pero con la experiencia de los años. En ese momento dijo: “'Antology' fue muy buena para mi porque me hizo recordar a los estándares de los Beatles y los estándares que alcanzamos con las canciones.”
Otro proyecto personal fue “Wide Prairie”, un disco con canciones de su desaparecida esposa Linda. Reconocida por mérito propio como fotógrafa, defensora de los animales, amante de la cocina vegetariana, esposa, madre y compañera, falleció de cáncer en el pecho en 1998.
Después de haber honrado a su esposa volvió a sus raíces rocanroleras con “Run Devil Run” de 1999, un disco que se grabó en una semana, algo así como lo que hacían los Beatles en sus primeros días. En el disco se incluyó "I still love my rock and roll", la forma de desmentir que se había convertido en músico de orquesta y auditorio.
Recientemente se divorció de su segunda esposa en los mejores términos, aunque los medios ingleses no lo pintaron de esa manera. En defensa de su ex, a la que llegaron a acusarla de actriz porno, McCartney salió a pedir que la dejaran en paz. |