El cine de "Jolibud", viene desde hace un par de años cambiando su manera estilística de hacer cine. Después de los gigantescos fracasos de taquilla que han representado las superproducciones llenas de explosiones y tecnología cinematográfica de punta, la industria ha optado por traer a la pantalla, nuevos talentos que en definitiva están enriqueciendo con un cine más íntimo e inteligente.
Pero no nos confundamos, este nuevo ciclo de sensibilidad al estilo "Sundance" o cine a la "europea", no responde a una visión ni a un planteamiento estilístico conceptual por parte de la industria, solo se trata de hacer dinero con pocos recursos, por lo que es muy probable que esta buena racha de cine de autor con historias bien contadas y de gran calidad cinematográfica, vaya decayendo en un "maniesrismo" al mejor estilo "jolibud".
Mientras tanto los disfrutaremos ampliamente.
Dentro de este nuevo "movimiento" encontramos a otro nuevo director: Bennet Miller, quien a pesar de sobrepasar los cuarenta años, hace su debut cinematográfico con Capote, una de las piezas más bien trabajadas durante el año 2005.
Bennet se ha echado al hombro una de las personalidades más complejas de la literatura moderna norteamericana , y lo ha hecho con gran responsabilidad, honestidad, arte y sobre todo ha demostrado una gran capacidad al dirigir a sus actores.
Además de contar con grandes actores, Bennet se ha basado en la basta biografía de Capote escrita por Gerald Clarke, tomando unas 50 páginas de las 600 que tiene esta biografía que describen los cinco años que Capote duró en la investigación para su libro " A sangre fría", obra clave a la que se atribuye el inicio del estilo "new journalism " (nuevo periodismo), que combina la ficción narrativa y el periodismo de reportaje, dentro de una nueva concepción de la relación entre realidad y ficción.
Como dijo alguien por ahí en una conversación, Capote (la película) está hecha para iniciados en la vida de este gran escritor, es muy probable que aquellos que no sepan nada de la vida de Capote no logren ver y apreciar los pequeños detalles del que está compuesto este magnífico retrato del autor. Y no estaba equivocado, la mayoría de la gente que ha visto esta película la encontrado rara y lenta, y hasta pude oír entre la muchedumbre que salía de cine " ¡Diay no entendí de que se trata la película!"
Pero indistintamente si la entiende o no (porque no hay mucho que entenderle), esta es una de las mejores películas biográficas que se han realizado hasta el momento, y debe ser apreciada por esta hecho y no tratar de buscarle las cuatro patas al gato. No va encontrar en ella la solución mágica de los problemas del mundo, ni siquiera encontrará un sub lectura aplicable para la vida, solamente podrá adentrarse en la humanidad de Truman Capote a corazón abierto y sin anestesia.
La actuación de Philip Seymour Hoffman, es una verdadera clase de actuación, el actor se dio a la tarea de hacer una investigación exhaustiva de este personaje, revisando cuanto video, película, libro o artículos, se le pusiera al frente, además contó con un supervisor de vocalización para llegar al suave y tímido tono de voz de Capote, hecho notable ya que Hoffman goza una potente voz grave.
Pero su gran éxito es haber logrado recrear el personaje hasta el más mínimo detalle, cada gesto, movimiento de manos, miradas, son perfectas, un trabajo que ha merecido un Oscar a mejor actor principal. Su trabajo ha sido tan bueno que hasta Ray Cooper (Alvin Dewey) pasa desapercibido en esta película.
La cinematografía es inteligente y sugerente, un detalle interesante es como se utiliza en la parte desarrollada en la bulliciosa ciudad de Nueva York, fotografía interna con planos cerrados y llenos de gente, el lugar común de la vida de Capote, ya que era un sujeto social, en medio de la bonanza norteamericana y en la ciudad cuna del Arte Pop, de Andy Warhol y su "Factoría". Mientras que en la parte que se desarrolla en Kansas, el director preferido planos amplios y solitarios de gran belleza plástica, que enfrentan al personaje a una realidad ajena, fría y distante.
Sin duda una obra que hay que disfrutar con gran paciencia y con la mente abierta, una propuesta cinematográfica que lo llevará a un ritmo diferente a conocer otras facetas de la vida de Capote, el Capote más allá de "Desayuno en Tiffany" (1961)
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