Después del éxito obtenido por “Gladiator” (2000), Riddle Scottt nos trae una nueva epopeya épica. Esta película nos relata caída de Jerusalem a manos de los ejércitos de Saladino, contada a través de la historia particular de Balian de Ibelin
Como de costumbre, Scott, hace gala de su extensa experiencia fílmica y nos trae una joya visual, con grande escenarios, buenas actuaciones y dirección de arte y cinematografía impresionantes. La historia está manejada con gran astucia y nos trae el tema de las diferencias ideo-religiosas, haciendo referencia al actual conflicto del entre musulmanes y cristianos en la zona de Jerusalén, contada con bastante imparcialidad y con gratos referentes a la bondad humana dentro de la brutalidad de las guerras santas.
Tenemos que apuntar que esta es una versión libre de la historia de Balian de Ibelin, “Lord” de Ramla y que dista muchísimo de los hechos reales y la autenticidad y relaciones de los personajes, aunque mantiene algunos rasgos básicos de la misma.
En su primer protagónico, Orlando Bloom (Troya, 2004), nos muestra una faceta más adulta como actor. Sin lograr hacer un gran papel, cumple con los mandatos de director. Después de representar elfos, marines, piratas y troyanos entre otros, este versátil y joven actor se ha convertido en el favorito de "Jolibud" para las grandes producciones épicas.
Bloom nos trae el personaje de Balian de Ibelin. Un joven herrero, hijo bastardo del noble Godfrey de Ibelin, interpretado por Liam Neeson (Star Wars, episodio I, 1999) y su madre, lo que le da la oportunidad de convertirse de la noche a la mañana en noble y caballero por derecho y no por méritos propios. Esto conflicto interno del personaje es el hilo conductor que repercute en la caída de Jerusalén.
Es una lástima que no se adentre en este rico personaje y su conflicto, pues en su necesidad de poder abarcar toda la historia de forma rápida, Scott ha hecho un picadillo del tiempo, en el que el personaje pasa del estatus de herrero a su nombramiento como caballero en los primeros quince minutos y cinco minutos después llega a Jerusalén, por lo que el espectador no sabe si el lapso temporal es minutos, días o años y pasa por la vida de Balian a manera de superficiales encabezados noticiosos.
En el afán de contar largas historias épicas, "Jolibud" ha echado mano de técnicas de edición de videos musicales y anuncios, que aunque son llamativos y efectistas, suelen contraponerse al desarrollo de buenos guiones y de profundizar y enriquecer historias y personajes. Kindom of Haven (Cruzada) no es la excepción.
Hay que recordar que Riddle Scott y su hermano Tony Scott, encuentran este lenguaje moderno de edición muy natural, ya que sus inicios en la industria cinematográfica empiezan con la producción de comerciales para TV, aunque en muchas películas la formula funciona, como es el caso de "Man on fire" (2004) de Tony Scott e inclusive "Gladiator" del mismo Riddle; en el caso de Cruzada este estilo de edición no ayuda en nada profundizar en la historia pero si en la propuesta estética.
Pero la forma de contar la historia es prerrogativa del director, y en este caso, Scott ha preferido contarnos una historia desde un punto de vista macro en vez de ofrecernos una película íntima, por lo que desde esta posición la película esta bien estructurada y su narración es correcta.
Como es costumbre en actores de la talla de Jeremy Irons (El Mercader de Venecia, 2004) en el papel de Tiberias y Liam Neeson, estos veteranos actores nos traen personajes complejos y sólidos, con actuaciones limpias y convincentes. El desconocido Ghassan Massoud quien hace el papel del gran líder musulmán Saladino, imprime una gran prestancia y estatura escénica a este personaje.
En la dirección de fotografía, El director Scott vuelve a trabajar con John Matisson con quién compartiera créditos en “Gladiator”, “Matchstick Men” (2003) y “Hanibal” (2001)
Para quienes buscan una rápida pincelada de cultura general y una película de acción y bellamente producida, esta película es perfecta, eso si… y como apunté anteriormente, no traten de tomar esta película como una base de discusión sobre las cruzadas, ya que no presenta un cuadro histórico real del período particular que relata.
Si verdaderamente quiere ahondar en esta historia tiene tres opciones: ir a la biblioteca y buscar información fidedigna, entrar a Internet y encontrar resúmenes muy puntuales, o esperar en los canales como el Discovery Channel o el National Geographic, le ofrezcan una versión actualizada y global sobre el tema. |