Más de lo mismo
Joe Gavilan es un viejo detective de Los Ángeles, cansado de su empleo y con un montón deudas que lo agobian, por esto trabaja también como agente de bienes raíces para redondearse el salario. K C Calden es el compañero de Joe, también está cansado de su trabajo, imparte clases de yoga a jóvenes bellezas y sueña con ser actor. Este par se topa con un extraño asesinato en una discoteca que involucra a una estrella del rap. El problema es que si tendrán tiempo para resolver este caso, mientras salen de los enredos personales.
Hollywood: Departamento de homicidios, es el tipo de comedia donde los protagonistas carecen de cualquier virtud sobre sus oponentes, es más están plagados de defectos, lo único que tienen a su favor es que son "los buenos". Además mezclan al viejo veterano con el joven ansioso, donde uno agotó sus sueños y el otro persigue uno muy lejano a su profesión.
Esto no es nada nuevo, lo hemos visto en diferentes épocas, con distintos actores, pero la esencia del argumento siempre es el mismo: la pareja dispareja, un difícil caso, la avalancha de problemas y el final esperado.
Para nuestra cinta, Harrison Ford todavía tiene el aplomo de ser protagonista, su vasta experiencia lo lleva a realizar una actuación decente, que no molesta pero tampoco conmueve. Josh Harnett, ha demostrado muy poco en sus intervenciones en filmes como: Pearl Harbor, La caída del halcón negro y 40 días y 40 noches -esta última es quizás la más acertada- en Hollywood: Departamento de homicidios no aporta mucho y se limita a ser el chico guapo.
Con una historia insípida, que la sopesan algunos momentos de comedia bien logrados, esta película se suma a una más del montón, en donde quizás no salimos lamentándonos el tiempo malgastado, pero si con ganas de buscar algo mejor. |