Mientras Sam y Frodo continúan su viaje en el oscuro Mordor para destruir el anillo, acechados por el ambicioso Gollum; Aragorn junto a Legolas, Gimli, Pippin y Merry, han hecho una alianza con el rey de Rohan para enfrentar al poderoso ejército de Saruman. La batalla será infernal, pero un viejo amigo regresará para ayudar a nuestros héroes. La lucha por el anillo ha comenzado.
Asombrosa, titánica, monumental. Realmente faltan las palabras para describir el impacto que produce Las Dos Torres, secuela de la trilogía El Señor de los Anillos.
El trabajo de reordenamiento hecho con el libro al trasladarla a la pantalla grande es increíble. La acción se desarrolla en paralelo en tres frentes donde por veces unos quieren tocarse con otros.
El ascenso dramático de la cinta es alucinante, donde la batalla en el Abismo de Helm se transforma en el punto culminante. Comparable con la legendaria batalla de Agincourt en "Enrique V", donde un puñado de ingleses logra derrotar a miles de franceses. En el abismo de Helm aparecen los héroes imposibles como Aragorn y Legolas, los valientes infinitos como el rey Teoden y la infaltable caballería de rescate.
La lección de comprensión y amistad que vemos en la travesía de Frodo, Sam y el Gollum es realmente maravillosa. El extraño personaje del Gollum es una mezcla de ternura y maldad asombrosa, con una caracterización fantástica en donde nos olvidamos por completo que es una figura animada.
La banda sonora es increíble. Howard Shore conserva las tonadas clásicas del filme anterior y las remozas con melodías celtas donde incluye la voz de Elizabeth Fraser (Cocteau Twins) y además la canción principal, El tema de Gollum, es de ensueño interpretada por la joven revelación del pop alternativo británico Emiliana Torrini.
Vestuario, efectos, fotografía, montaje y ambientación se funden en la perfección de esta magnánima obra en donde la esperanza retorna a nuestros para el último desafío en El retorno del Rey, que se estrenará dentro de un año.
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