Navidad digital
Un niño se encuentra al borde de la adolescencia, por lo que su fe ciega en la Navidad, san Nicolás y otras cosas se ha debilitado. Mientras espera en su cama la llegada de la medianoche, de repente llega a su ventana un increíble tren que lo llevará junto a otros chicos al Polo Norte, para presenciar el inicio de la Navidad.
“El expreso polar” es la típica cinta navideña, de argumento lleno de cosas clásicas en estas historias: un niño sin fe, un niño pobre, un niño sabiondo, un fantasma, mucha nieve, San Nicolás, canciones, duendes y colore verde y rojo hasta para tirar para arriba. A parte de lo anterior, donde quedan juntos muchas virtudes y defectos, la historia siempre posee ese sentimiento de bondad que no puede faltar.
Como compensación de todo eso viene la forma narrativa de la cinta. Con todos los adelantos digitales de la animación, el director Robert Zemeckis logra un lenguaje asombroso y en extremo cinematográfico, con fotografía y montaje muy limpios. Debido a estos nuevos avances, los personajes no son dibujados a mano, sino que a los actores se le colocaron sensores que captan los movimientos y luego la computadora los reproduce; como se hiciera con el Gollum en “El señor de los anillos”. Esto logra compensar lo cliché del argumento y hace la cinta más llevadera.
Las canciones son agradables, donde destacamos Believe interpretada por el estupendo tenor pop Josh Groban.
Al final el filme resulta más entretenido para los niños que para los adultos. Donde muchos preferimos las ingenuas y rústicas cintas de los Rankin Bass como “Frosty”, “Rodolfo, el reno de la nariz roja” o “La historia de Santa Claus” y ni hablar de la maravillosa “ Si, Virginia existe Santa Claus”.
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