Mirada a través del espejo
Mientras trabaja como siquiatra en un hospital mental que es prisión a la vez, Miranda observa a sus pacientes y el mundo desconocido en que están sumergidos: sus pesadillas, temores y delirios. La solución para alivianar la tortura de los enfermos parece ser su administrar drogas extremadamente fuertes y cada vez en cantidades más grandes.
Miranda está casada con el director del hospital y mantiene una reprimida relación afectiva con su colega Pete. Un día lluvioso, nuestra protagonista debe tomar un desvío para llegar a casa, se encuentre entonces con una joven perdida, al tocarla Miranda se desmaya, cuando se despierta se encuentra encerrada en una de las celdas del hospital, acusada de haber asesinado violentamente a su marido. Ha atravesado el espejo.
Gothika: En compañía del miedo , es el reflejo de la última necesidad de Hollywood, la mutación de géneros. De esta forma el filme tiene un poco de suspenso, terror liviano, drama y bastante de sobre natural.
El director Mathieu Kassovitz, a quien recordamos como actor en Amelie, ha dirigido cintas como El odio, Asesinos y Los ríos color púrpura, en esta última demostró un buen manejo de la narración en un policíaco de suspenso, a la postre eso se convertiría en su visa a Hollywood para realizar Gothika. En esta película, Kassovitz nos brinda una buena atmósfera que adorna con la lúgubre locación del hospital y con una fotografía donde predominan los azules y las sombras.
En cuanto a los actores, Halle Berry hace un trabajo decente y honesto, sin llegar a maravillar en ningún momento. De igual forma, Penélope Cruz realiza una actuación de soporte sencilla, pero que cumple, al igual que Robert Downey Jr.
Con buenos momentos de tensión y una historia interesante, Gothika se convierte en un filme del que salimos complacidos, pero muy lejos de quedar maravillados.
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