Por Carlos Zegarra
Cerramos nuestra visita al cine creado por directores mexicanos con Alfonso Cuarón y su película de ficción (Children of man).
Al igual que Del Toro e Irráñitu, este cineasta no se queda atrás y nos trae una poderosa película que analiza nuestra compleja sociedad a través de la ficción.
En un futuro no muy lejano, la humanidad ha perdido la posibilidad de reproducirse y por ende la de perpetuarse como la especie dominante en el planeta. Una súbita enfermedad ha producido una aborto global y durante los últimos 27 años, el mundo no ha visto un nacimiento nuevo.
La película se desarrolla en una Inglaterra en donde la xenofobia generalizada es la nueva forma de depurar los problemas socio-económicos del país, una práctica que parece no ser nueva en nuestras sociedades actuales.
En medio de esta no muy positiva realidad, aparece kee (Claire-Hope Ashitey) una mujer de raza negra, extranjera y prostituta, que por razones desconocidas, ha sido capaz de quedar embarazada. Esta mujer y su hijo se convierten en una herramienta poderosa para aquellos que quieren hacer valer los derechos de los inmigrantes, tanto como para quienes antagonizan con esta idea.
Theo (Clive Owen) es quien estará a cargo de la seguridad de Kee en su travesía para encontrar la forma de salir del país. Este extraño héroe de carne y hueso, no posee armas letales, ni poderes sobrenaturales, mucho menos habilidades marciales, solo su deseo de poder cumplir la promesa que le hace a Julian antes de morir (Julianne Moore), quien es parte del movimiento a favor de los inmigrantes.
La película está desarrollada de forma brillante y clara. Cuarón quien ya nos ha deleitado con películas como "Y tu mamá también" (2001) y "Harry Potter and the Prisoner of Azkaban" (2004), pone de manifiesto nuevamente que es capaz de contar una historia de forma coherente y con una narrativa de calidad.
La película cuenta con poderosas imágenes que nos recuerdan los peores pasajes de nuestra historia, pero es la escena del llanto del niño recién nacido deteniendo una batalla la que realmente deja boquiabierta a la audiencia, una escena que no solo es conmovedora sino que brilla por la fortaleza de su mensaje. Sin duda esta escena vale el boleto.
La producción es de gran factura y de alguna manera nos recuerda, de forma muy acertada, la estética de la película "The Wall" (1982) de Alan Parker.
Las actuaciones son de muy buena calidad sin llegar a la excelencia, Tal vez el personaje mejor trabajado es el del "semi hippie" Jasper Palmer interpretado por Michael Caine.
Hay que hacer notar, que tanto Children of man, El Laberinto del Fauno y Babel, han sido nominadas en diferentes categorías para los premios Oscar, lo que habla muy bien de lo que están produciendo estos mexicanos en "jolibud".
En este momento en que a Cuarón se le critica por no estar haciendo "Cine mexicano" me apego a las palabras que dijo Diego Luna en una entrevista acerca de este director: "Primero se nace humano y después te dan un pasaporte". |