Por Carlos Zegarra
Sin duda una de las mejores películas de este año, Scorsese nos vuelve a sumergir en la gran miseria humana que de una forma u otra, continua escarbando en nuestra sociedad.
Este maravilloso director norteamericano, vuelve a escudriñar la esencia de la violencia que se extiende en todos los niveles de la sociedad norteamericana. Esta vez alejado de su natal Nueva York, la película nos muestra como se mueve el bajo mundo y el nivel de corrupción que envuelve la policía de Massachusetts.
Aunque el planteamiento de la película es sencillo (Los buenos contra los malos), la forma en que el director a planteado el guión es comparable a una tragedia "Shakesperiana", en donde los giros que toma la trama se convierten en un festín de emociones y sorpresas inesperadas.
Basada en la película producida en Hong Kong "Infernal Affairs", película de los directores Wai Keung Lau y Siu Fai Mak (este último co-escritor de esta película), Scorsese ha sabido retomar el tema de la corrupción de forma magistral y traducirla al lenguaje occidental, orquestando una verdadera obra maestra del cine costumbrista norteamericano, que junto con el cineasta Francis Ford Coppola han hecho un exhaustivo análisis de la violencia en la sociedad norteamericana.
Si tomamos el trabajo conjunto de estos dos grandes directores entre los que figuran títulos como "La Edad de la Inocencia", "Buenos Muchachos", "Casino", "Pandillas de Nueva York" entre otros de Scorsese y "El Padrino I. II y II" "Apocalypse Now" y "Rumble Fish" de Coppola, podemos hacer una interesante lectura de la violencia en la sociedad norteamericana, bajo una perspectiva histórica y costumbrista cuidadosamente manejada. Si bien es cierto "La Edad de la Inocencia" no maneja los criterios de violencia física, si es una fuente de información sobre la composición de una sociedad sectorial, racial y moralmente violenta.
El reparto es de lujo y trae a escena a grandes actores de varias generaciones que han comprobado su calidad.
Las actuaciones son sencillamente grandiosas, sobre todo el trabajo de Jack Nicholson, quien nuevamente deja salir su amplio registro actoral para entregarnos una magnifica interpretación del mafioso Frank Costello. Apoyado en textos de un verbo elocuente y aplastante, Nicholson logra sin duda alguna uno de los mejores papeles de su carrera. Su contra parte Martin Sheen (Oliver Queenan), hace un papel muy bien medido y mesurado que contrasta de forma perfecta con el extrovertido personaje de Nicholson.
Los protagonistas Di Caprio y Damon, quienes ya han dado muestras claras de sus capacidades en diferentes papeles dramáticos, logran mantener un gran nivel en la actuación bajo la batuta de Scorsese.
La cinematografía es tal vez una de las mejores logradas en las últimas películas de este director, así como el uso de la música tanto en la escogencia de los temas como en la edición de la misma.
Una película para quienes encuentran en la brutalidad una forma de entender la sociedad en su forma más básica y primitiva. Para los demás... mejor que vayan a ver las películas de época navideña. |