Ladrón que roba a ladrón
Charlie y su maestro John ejecutan un maravilloso robo en Venecia donde se logran alzar con una fortuna en lingotes de oro. Pero Steve, uno de los miembros del grupo, les hace una mala pasada y se deja botín. Años más tarde Charlie encontrará a Steve e ideará como saldar la cuenta pendiente.
Inspirada en una cinta inglesa de 1969 y del mismo nombre en inglés (The italian job), La Estafa Maestra se somete a la fórmula de las cintas de acción donde un mismo timo es ejecutado dos veces. En este aspecto, el filme pierde suspenso hacia el final y se torna predescible.
Sin duda, la película se sostiene por dos estupendas secuencias de persecución: una con botes en Venecia y otra con mini Austin Morris en Los Ángeles. Filmadas con precisión bárbara y con un montaje perfecto, estas secuencias justifican la cinta y el tiempo perdido entre una y otra persecución.
Un desperdicio total tener un actor como Donald Sutherland para 15 minutos del filme, y lamentable la participación de Edward Norton, un verdadero talento, en un papel vacío, como mucho de la cinta.
Esta nueva versión de La estafa maestra se centra en el entretenimiento por la acción y deja de lado el humor, cosa que si hizo la cinta de 1969 protagonizada por Michael Caine y donde aparecía el famoso comediante Benny Hill.
Por momentos la película quiere emular a La gran estafa (Ocean's eleven) pero se queda corta en todo sentido.
En balance se obtiene un filme para el rato, del cual si no exigimos, no nos lamentamos. |