Por Carlos Zegarra
La volvieron a hacer... los avances (trailers) eran llamativos, trepidantes y con una idea interesante, dentro del cine de ciencia ficción.
Llegamos a la película y que tenemos... lo mismo de siempre, una película tonta, aburrida y llena de efectos especiales, que no resuelven nada.
Aunque tenemos dos buenos elementos del cine de acción como el escritor David Goyer, quien trajera de forma contundente y remozado a Batman en "Batman Begins" (2005) y escritor de innumerables comics y franquicias como "Blade", y al director de la exitosa y bien desarrollada "Bourne Identity" (2002), juntos solo lograron una peliculita de "pop corn", mal desarrollada con una débil historia, que no logra convencer desde ningún ángulo, creada más como un preámbulo para su secuela, que de hecho ya está en producción, que como una película con una historia propia.
Los diálogos son sosos e intrascendentes, las actuaciones planas y acartonadas, Samuel L. Jackson se ve tonto en su pelo blanco y Hayden Christensen, quien en algún momento le vimos ciertos rasgos de actor, se presenta como un amateur en esta producción. Sin duda actúa mejor cuando tiene la máscara de "Darth Vader" en Episodio III.
Los efectos visuales son interesantes pero no logran impresionar. La fotografía tiene de fondo el mundo entero y sus maravillas arquitectónicas o naturales, por lo menos sirve para disfrutar de lugares como Egipto, Italia, Londres, Japón, entre otros.
Jumpers es en definitiva, una película para "brincársela". |