Las caras de la moneda
Un comando de la guerrilla colombiana es cercado por los militares luego de volar una iglesia, por lo que deben huir a la montaña donde se enfrentan a un comandante idealista.
Un militar corrupto es contratado por un narcotraficante para vengar la muerte de su mujer. Una jovencita deja su pueblo para viajar a la casa de una amiga en la ciudad.
Todos estos trozos de historias conforman el marco argumental de Marasmo , una película costarricense que se aventura a tratar un tema colombiano. El resultado es un filme de varias caras.
Por un lado, los aspectos formales son buenos, sin ser extraordinarios. Las actuaciones son irregulares, donde no impera el equilibrio, mientras algunos actores sobresalen por discretos y recatados en su trabajo -como Marcela Ugalde y Carolina Solano- otros caen en la sobreactuación absoluta -como César Meléndez- pero hasta cierto punto abrigados en un tono de parodia que parece imperar en la cinta.
El guión se transforma nuevamente en talón de Aquiles del filme, lo que pareciera ser una constante en las producciones cinematográficas nacionales. Las acciones no justifican a los personajes y los personajes no justifican las acciones; de esta forma el comandante idealista, pasa de una a escena a otra a trasformarse en un carnicero más.
La música de Fidel Gamboa es estupenda, al igual que el trabajo fonético realizado con el elenco para emular el acento colombiano.
En cuanto al tema, es polémico "perse" y cada uno tendrá su opinión, lo cuestionable es que nos presentan solo una cara de la moneda. Pero bueno, al rato la moneda solo tenía una cara.
Como esfuerzo cinematográfico Marasmo es valioso y merece la atención de todos. Es por esto que la calificación no obedece a la escala usual, sino más bien a un deber como espectadores nacionales de "ver para opinar" que tenemos con las producciones costarricenses. |