La ley del revólver
A raíz de la trágica de la matanza del 20 de abril de 1999 en la secundaria Columbine, que dejó como saldo 15 muertos y 2 suicidios; el cineasta Michael Moore comienza un recorrido interior en busca del motivo, razón o circunstancia de este oscuro evento.
Moore, un extraordinario documentalista, también es nativo de ese lugar y el filme le sirve para volver a sus raíces.
De forma jocosa y triste, el director y narrador nos lleva en un viaje donde descubriremos la obsesión por las armas de los estadounidenses, la predominante violencia en los medios de comunicación de ese país, la actitud derechista e inhumana de ciertos líderes y de la curiosa fijación de culpar de todo a los indios y los vaqueros.
Masacre en Columbine es un documental cuidado en la forma y punzante en el contenido. Una verdadera lección de periodismo – como el que aquí en Costa Rica no existe- donde la verdad y los hechos van desnudando un complejo problema social que, desdichadamente, pareciera no tener solución.
Este no es el primer documental de Michael Moore, quien en 1989 sorprendiera con Roger y yo, donde el cineasta revela la devastación de un pueblo luego de que se cerrara la plata de la fábrica General Motors y dejara a muchos sin empleo. Moore también trabajó en las excelentes series de televisión TV Nation y The awful Truth, ambas de carácter documentalista.
Masacre en Columbine ganó un premio especial en el Festival de Cannes de 2002 y el Oscar a mejor documental, contra viento y marea. Pero lo más importante de este filme no son los premios, sino su excelente contenido, que de forma acertada nos pone a meditar durante la proyección y a pensar, de forma preocupante, a la salida de la sala.
Moore ahora se prepara para hacer Fahrenheit 9/11, un análisis sobre el atentado del 11 de setiembre del 2002 en Nueva York y de cómo la administración Bush lo ha utilizado como excusa para sus políticas militares; y Sicko, un recorrido por los hospitales mentales en los Estados Unidos y su precaria situación.
Lo que nos queda es esperar que topen con la suerte de Masacre en Columbine y lleguen a nuestras salas. |