Las Crónicas de Narnia: El León, La Bruja y el Ropero / The Chronicles of Narnia: The Lion, The Witch, and The Wardrobe

 

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Nuevamente “jolibud” ha anunciado con bombos y platillos uno de los estrenos más importantes para las vacaciones de finales y principio de año.

Utilizando todos los medios conocidos, se nos presenta esta nueva multimillonaria aventura del bien contra el mal… ¿Me habré equivocado de película, o ya hemos reseñado esta aventura numerosas veces?

Pues bien, esta película no presenta nada diferente a otras sagas como “Star Wars”, “Lord of the Rings”, “Matrix” o el mismo Harry Potter… solo que sin sutancia.

Posiblemente la sobre exposición de esta trillada fórmula, que parece no parar, hace menos efectivo el tema que desarrolla la película.

A nivel de producción, esta película cuenta con todos los millones necesarios para crear de forma efectiva, el fantástico mundo de Narnia y todas sus criaturas mitológicas o naturales.

Faunos, Centauros, grifos, minotauros, gnomos, lobos, castores, leopardos, leones y rinocerontes son solo algunas de las criaturas generadas por computadora, que 4 o 5 talleres alrededor del mundo han creado para esta película, contando una productora de animación guatemalteca, quienes se han encargado de crear el aliento y del hielo invernal.

Las actuaciones cumplen, pero no llaman la atención, excepto Tilda Swinton, que hace un papel bastante decoroso como la Bruja Blanca, al igual que la niña Georgie Henley en el papel de Lucy.

Algunas de las locaciones y decorados, son magníficos y detallados, por ejemplo la casa de Tummus, el Fauno (James McAvoy), es una exquisita visión bucólica de un mundo mitológico y los exteriores filmados en Nueva Zelanda y la República Checa son de una belleza natural y arquitectónica impresionante.

Hay que reconocer que las Crónicas de Narnia de C.S. Lewis así como El Señor de los Anillos, la trilogía de Tolkien, son escritas en momento muy complejos para la humanidad, ambos escritores vivieron de cerca los horrores de dos guerra mundiales, y queda claro en sus escritos, la necesidad de encontrar nuevamente la fé en la bondad del ser humano y en el reencuentro con la escencia de la naturaleza.

Dentro de una visión polarizada de la guerra fría, durante los años cincuentas, sesentas y setentas, un relato como Las Crónicas de Narnia tendrían una gran aceptación, en donde el mundo estaba dividido en dos grandes extremos políticos. Pero a las alturas del inicio del siglo XXI, la adaptación para el cine de esta obra, parece un poco descontextualizado y falta de perspectiva humanista.

Películas como esta, perpetúan el concepto absolutista, que simplifica la visión del mundo a dos aspectos: lo bueno y lo malo, pero ¿Es tan bueno lo bueno y tan malo lo malo?. Bajo los políticas actuales, pareciera que si, pero nada más alejado de la realidad que esta visión estrecha y etiquetadora.

Siendo C.S. Lewis un Cristiano reconverso, muchos grupos religiosos han tratado de usar esta producción para hablar de apologías cristianas, mediante la muerte y resurrección del Aslan, el león, (bastante gratuita por cierto) pero aparte de este tema, me parece que perpetuar la solución de conflictos por medio de la espada, está muy alejado de esta doctrina.

Me pregunto, siendo esta película de Disney dirigida a un público infantil, ¿Qué mensaje le estamos dando a las futuras generaciones, mostrando, niños que, en nombre del honor, la valentía y la verdad, empuñan armas para resolver los conflictos.

¿Es esa misma filosofía de “Cowboy” que llevan a algunos países a librar guerras “santas” o “mesiánicas” en contra del “terrorismo”, en nombre de la “democracia”, dioses, petróleo u otros bienes comerciales?

Desgraciadamente y aunque hablamos de acciones ejemplificantes, esta película no tiene la complejidad suficiente, ni sub textos que puedan enriquecer la lectura violenta de la misma… o tal vez si.

En las diferentes versiones fantásticas de esta lucha del bien contra el mal, hay producciones que aportan al tema giros interesantes por ejemplo, en Matrix, los hermanos Washoski, retomaron todos las mitologías urbanas para recrear un universo fantástico donde se enfrentan humanos y máquinas. A pesar de la violencia, tenemos un final poco convencional donde ambas partes antagónica se unen para derrotar a una tercera fuerza.

En Harry Potter, la menos violenta de todas estas megaproducciones, los niños parecen ser más ecuánimes y humanos, pues aunque Harry tiene que lidiar con su Némesis Lord Voldemort, siempre hay una lección de compañerismo y valor, y no tiene que recurrir a la violencia extrema para resolver sus problemas. A pesar de esto, algunos grupos religiosos la acusan de promover “La Hechicería”

Aunque Las Crónicas de Narnia tiene sus momentos edificantes, sobre todo en lo que respecta en la importancia del amor fraternal y el sacrificio, estas acciones tienden a ser resueltas de modo facilista y superficial, siendo opacadas por la importancia que cobra la batalla final y los comportamientos medievales que deben asumir los niños ante las circunstancias, que en su contraparte escrita no es más larga que dos hojas.

Es una pena, que “jolibud” continúe despilfarrando recursos económicos y técnicos en productos, tendenciosos, adoctrinantes y de tan dudosa calidad conceptual, que no aportan nada nuevo a tan gastado tema.

Y todavía la industria cinematográfica se pregunta ¿Por qué en el año 2005 las entradas por concepto de taquilla bajó tanto?

 

Dirección:
Andrew Adamson
Escrito por:

C.S. Lewis (novela)
Ann Peacock (Guión)

Duración:
140 minutos

Reparto:

Georgie Henley
Lucy Pevensie
Skandar Keynes
Edmund Pevensie
William Moseley
Peter Pevensie

Anna Popplewell

Susan Pevensie

Tilda Swinton
White Witch
 
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