Psicología

 

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¡Sigamos enojándonos!

Hemos venido tratando el tema del enojo en espacios anteriores; hoy queremos sintetizarlo y cerrarlo con algunas recomendaciones que nos ayuden a actuar y expresar adecuadamente nuestros enojos. Estamos seguras de que le serán de utilidad; tan seguras estamos que por eso hemos escogido el título ¡SIGAMOS ENOJÁNDONOS!

Empecemos por establecer las ideas fundamentales alrededor del enojo. El enojo es una de las emociones que sentimos como negativa y que nos lastima, por lo tanto siempre queremos librarnos rápido de él.

Por lo general evitamos enojarnos porque nos hace sentir muy mal, por eso negamos, ignoramos o pasamos por alto situaciones que nos enojan. Socialmente al enojo no se le da un lugar; desde niños se nos moldea para no expresarlo y deslegitimar este sentimiento en nosotros mismos y en los demás.

De aquí que estemos convencidos de que “el que se enoja pierde” y que enojarnos es malo e incorrecto siendo la realidad otra, lo malo es reprimirnos y anularnos no dándonos un lugar y el valor que tenemos; lo malo es expresar el enojo con gritos, golpes, insultos, faltas de respeto y humillaciones.

¿Qué nos enoja? y ¿Cómo reaccionamos cuando nos sentimos enojados? Nos enoja todo aquello que nos hace sentir amenazados, en peligro físico y/o emocional porque nos lastima en nuestra autoestima y/o en nuestra dignidad.

Reaccionamos de muchas formas, nos volvemos implacables, intransigentes tenemos pensamientos que tienen que ver con venganza y represalia, fantaseamos con la idea de ser poderosos e invulnerables.

Lo que hacemos es negar que estemos afectados, que nos sintamos amenazados y que lo que está pasando nos duele. Sentirnos mal y dolidos nos ubica en una posición de desventaja, de vulnerabilidad tan insoportable que optamos por desvincularnos afectivamente de nosotros mismos y del otro que nos lastimó, por lo que recurrimos a la agresión legitimándola como la única forma de solución del enojo.

Enojarnos adecuadamente significa para empezar el reconocer y ser conscientes de que lo que estamos sintiendo ante una determinada situación es enojo. En la medida en que reconozcamos que estamos enojados en esa medida empezaremos a tomar acciones adecuadas para cambiar y superar lo que nos está haciendo sentir mal.

Ser conscientes de las reacciones mencionadas anteriormente nos ayuda a tomar una segunda decisión muy oportuna y sabia: no actuemos al calor del enojo y de aquí una regla de oro: “tome un rato para enfriarse”. Espere a que pase esa primera emoción en donde la ofuscación que tenemos es tal que no podemos pensar ni plantear con claridad nuestras molestias y disgustos. Para ello retírese de la situación si puede, respire profundo, camine, de un paseo, haga algún ejercicio físico o técnica de relajación que le brinde las condiciones para enfrentar de nuevo la situación.

Regrese y exprese su enojo describiendo la situación como usted la percibe, para ello descríbala no la juzgue, es decir, empiece siempre relatando los hechos como sucedieron, nunca empiece diciendo: Es una barbaridad......., ¡Qué relajo........., ¡Cómo se le ocurrió semejante..........., ¿Usted es tonto o se hace?, ¿por qué no se da cuenta.........?; entre muchas otras introducciones que lo que hacen es descalificar al otro y cerrar los canales de comunicación que establezcan un diálogo.

Una vez establecido el diálogo busque tener toda la información ya que el contar con la visión del otro le permite revalorar los hechos, entendiendo y expresando mejor su enojo y el de los demás.

Dése un chance, no huya ante el enojo, ponga en práctica estos poquísimos consejos que le darán grandísimos resultados y nos dará la razón ¡Sigamos enojándonos!

El Centro Psicosocial Shkabá puede ayudarle en este y otros temas, tanto en lo organizacional como en lo personal. Póngase en contacto llamando los teléfonos 234-8907 ó 283-1881.

 

El centro psicosocial Shkabá está especializado en la atención psicológica de adolescentes, niños y adultos. Además organizaciones recurren a sus servicios.
Póngase en contacto a través de los teléfonos 234-8907 ó 283-1881.
 
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