Los hijos frente al divorcio
Hace algunas semanas enfocamos lo que implica un proceso de divorcio en la pareja. En esta ocasión enfocaremos cómo es vivida esa situación por los hijos.
No es fácil para ellos ya que están implicados los sentimientos de personas sumamente importantes en sus vidas y sus propios sentimientos producto de esta nueva condición.
Es muy probable que desde antes de la separación o divorcio de los padres, los hijos hayan percibido el conflicto entre ellos y se sientan afectados, incluso muchos de sus temores durante la época que antecede a la separación se relacionan con la angustia e inseguridad que les genera una posible ruptura que anticipan.
Es importante recordar que la ruptura se plantea desde la pareja, es decir de los padres y que es una decisión tomada por ambos o por uno de ellos, sin que los hijos tengan ninguna injerencia sobre la misma.
Sin embargo, en muchas ocasiones el conflicto entre los padres se expresa alrededor de las situaciones que tienen que ver con los hijos, desde las situaciones más sencillas hasta las de mayor complicación, como puede ser cuando los ven o quién cubre los gastos de ellos entre muchas otras cosas.
Cuando los padres hacen de esto un campo de batalla y cuesta que lleguen a acuerdos satisfactorios, generan un sentimiento de culpabilidad en sus hijos al sentirse responsables del motivo del conflicto y del malestar, enojo o angustias que experimentan sus padres alrededor del mismo.
La separación o el divorcio es una experiencia muy dolorosa para el hijo, debido a que le implica en primer lugar la pérdida parcial o total de uno de los padres y por lo general se adicionan otras pérdidas simultáneas, como pueden ser las condiciones de crianza, residencia, grupos de amigos, estabilidad económica, y otras.
Durante este periodo son muchos los sentimientos intensos que acompañan a los hijos, y que se aparecen alternativa o simultáneamente, como son sentimientos de enojo, rabia, tristeza, dolor, duda, incertidumbre, culpa. Por eso es tan importante el manejo que los padres ante la situación de divorcio y el acompañamiento que puedan darles a sus hijos para que elaboren de la mejor manera esta difícil situación.
Algunas recomendaciones para ayudar al proceso de sus hijos son:
- Transmitir a los hijos que a pesar de lo difícil de este proceso, éste es transitorio y tienen la convicción de que las cosas van a mejorar y van a poder salir adelante todos.
- Asegurarles que lo que se disolvió fue la relación de pareja, pero que la relación con ellos de ambos padres va a perdurar para toda la vida.
- No buscar en el hijo un aliado en busca de un culpable. Los adultos deben asumir sus propias responsabilidades y el hijo no debe sentirse comprometido a tomar partido.
- Acompañar al hijo desde su propio dolor y preocupación y no desde la de los padres. Los padres deben buscar apoyo y contención en figuras adultas que les permitan expresar y clarificar sus sentimientos o acciones a seguir, pero no con sus hijos.
- Mostrar respeto hacia la figura de su expareja ante el hijo.
- No utilizar a los hijos como mensajeros entre los padres. Que los padres tengan la madurez de resolver directamente entre ellos aquello que concierne a sus hijos, y fortalezcan su capacidad de negociación.
- Que ambos padres mantengan las reglas y normas que tenían con sus hijos. No ubicarlos en el lugar de “pobrecitos”, que a veces conlleva a no poner límites ante situaciones que lo ameriten, lo cual no ayuda a contener y organizar las ansiedades de los hijos.
- Que cada uno de los padres fortalezca la relación con los hijos, buscando momentos para compartir, que es lo que el hijo requiere y no limitar la relación a aspecto material.
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