Psicología

 

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¡Sí, ya está en sexto grado!

En esta ocasión queremos compartir algunas consideraciones que pueden ayudar a todos aquellos papás y mamás que tienen algún hijo o hija en sexto grado a comprenderlos y vivir la experiencia en una forma positiva.

Desde quinto grado los chicos y chicas empiezan a mostrar cambios que nos indican que están a las puertas de una etapa muy importante en sus vidas y es en sexto donde la vivencia se vuelve más intensa.

Con la culminación de sexto se concluye el esfuerzo de 6 años o más y se alcanza un importante logro personal, familiar y social. Como protagonistas de sexto se sienten orgullosos de estar en este nivel tan valorado y deseado por los otros estudiantes que vienen atrás ya que son visualizados como los “mayores”, los “más grandes”, lo cual significa que poseen el dominio de los contenidos escolares pero muy particularmente el dominio de las relaciones sociales.

Los de sexto son admirados y se convierten en los modelos e ideales a seguir dándoseles un lugar de privilegio y una cuota de poder muy importante dentro del grupo estudiantil.

Durante el curso lectivo disfrutan del “status” que les da el estar en sexto, la vivencia es de mucho disfrute y muy positiva, sobre todo en el primero y segundo trimestre cuando todavía no ha empezado abiertamente la tensión de la preparación y aprobación de los exámenes de sexto grado del MEP.

La relación con sus maestras (algunas de ellas por varios años) es una relación cercana y muchas veces hasta maternal. La relación que existe con sus compañeros es también estrecha como resultado del conocimiento y la convivencia a lo largo de varios años, en ocasiones durante toda la escuela.

Al acercarse la culminación de sexto se experimentan con más fuerza sentimientos de tristeza y pérdida asociados a la separación de sus compañeros, maestros e institución; no todos se irán juntos al mismo colegio y las “Niñas” y “Teachers” se despedirán de ellos deseándoles lo mejor.

Aunado a toda esta vivencia se encuentran los cambios que por su desarrollo normal se están dando, cambios en sus cuerpos de niños y niñas, cambios importantes de madurez hormonal que se reflejan en su estatura, peso y formas corporales.

Todo este crecimiento y madurez trae consigo la atracción por el sexo opuesto donde descubren que aquel que tuvieron a la par por mucho tiempo está ahora “¡guapísimo!”, o se dan cuenta que la compañera de toda la vida “está como ella quiere”. Consecuentemente rodeados de tantas bellezas su arreglo personal se convierte en una de sus principales preocupaciones por lo que dedican bastante tiempo frente al espejo, decidiendo qué ponerse y cómo lucir.

Sus intereses por los juegos de niños o programas infantiles quedaron en el pasado, ahora piden ser tratados como “grandes” (aunque a veces se comportan como niños), demandan espacio y privacidad que es importante darles, se ponen más sensibles lo cual requiere de nosotros que seamos más pacientes y comprensivos.

El conjunto de cambios hace la vivencia intensa; nosotros podemos contribuir con nuestra actitud a que se convierta en un aprendizaje positivo y gratificante a pesar de los dolores y duelos que la misma incluya. Sea accesible y estimulante y desde que le pregunten ¿Y tu hijo o tu hija? responda no sólo orgulloso sino confiado y seguro ¡Sí, ya está en sexto grado!

 

El centro psicosocial Shkabá está especializado en la atención psicológica de adolescentes, niños y adultos. Además organizaciones recurren a sus servicios.
Póngase en contacto a través de los teléfonos 234-8907 ó 283-1881.
 
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