Por Carlos Zegarra
Se encendieron las luces y la gente alrededor hizo exclamaciones de duda o reclamo (¿Diay?), mientras otros guardaron completo silencio, todo en un ambiente general de "no entendí nada".
Pues bien, "No country for old man" es sin duda alguna, una de las mejores películas del año, no en balde la academia de "jolibud" le reconoció con varios premios entre los que cuentan "Mejor película", Mejor(es) director (es) y Mejor actor secundario (Javier Bardem).
Los hermanos Coen, se han dado a la tarea de recrear de forma muy asertiva la novela del escritor Cormac McCarthy en la pantalla grande, creador tambien de la novela "All the Pretty Horses", llevada al cine en el año 2000.
Pero ¿Que tiene de especial esta película?... Todo.
Un guión inteligente, bien estructurado, actuaciones de gran calidad, un ritmo narcótico y a la vez tenso, una fotografía impresionante, pero sobre todo la maravillosa capacidad de hacer pensar al espectador sobre nuestra sociedad y la traspolación de valores.
Analizar esta película no solo lleva tiempo de asimilación, sino la necesidad de verla dos veces para poder entender en toda su magnitud el complejo mensaje que esta ofrece.
Básicamente los Coen han echado mano de esta novela para crear un impresionante retrato de la sociedad norteamericana, y por que no, del resto del mundo, quienes de forma paulatina e irremediable imitamos las costumbres del lejano país del norte.
Hay varios factores que se deben analizar para poder entender esta película.
1- Si usted es un observador de la humanidad se dará cuenta que todos "los buenos" de la película, o sea la gente común y corriente, se corrompe a la menor provocación, ej. Llewelyn Moss (Josh Brolin), el cazador que se tienta con el dinero del narcotráfico.
El Sheriff Ed Tom Bell (Tommy Lee Jones), quien decide no involucrarse en la investigación más allá de lo mínimo, ya que su jubilación se encuentra cerca.
Inclusive al final cuando el personaje de Javier Bardem (Anton Chigurh) ofrece dinero a los dos jóvenes quienes le ayudan después del accidente, y quienes a pesar de no querer aceptarlo al principio, acceden ante la insistencia de este.
2- Mientras tanto en la otra cara de la moneda tenemos a Anton Chigurh, un despiadado asesino a sueldo, cuya única motivación es cumplir sus metas, sus principios y su profesionalismo. Un tipo que no se mueve ante ningún sentimiento o súplica, pues lo único que lo motiva es cumplir sus objetivos que están claramente delineados (por lo menos para él).
Tenemos entonces una interesante reflexión sobre la traspolación de los valores y de la seducción del mal sobre el bien. Excelente caldo de cultivo para quienes desean sacar de esta película conclusiones más allá de si el Sheriff atrapa o no al asesino.
Esta película además tiene subtextos interesantes que deben ser desentrañados por el espectador conforme la trama se va desarrollando.
En lo técnico, esta película es perfecta: Sonido, actuaciones, fotografía y un detalle importantísimo... la ausencia absoluta de musicalización, elemento que ayuda a fortalecer la tensión creciente del guión.
Si bien es cierto a Javier Barden le dieron el Oscar por su actuación en esta película, no podemos dejar de pensar lo merecido que hubiese sido este reconocimiento en el año 2000 por su actuación de Reinaldo Arenas, en la magnífica película "Before Night Falls". Actuación muy superior a la realizada en esta película.
Película de reflexión profunda y obligada para los amantes del buen cine. |